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" RECREANDO PERMANENTE POLIGITAL, Y AGONICAMENTE DESDE EL CORAZON DE LA PAMPA GRINGA"

Por Alfredo Armando Aguirre

http://choloar.tripod.com/choloar.html

* : Comunicación alaborada para ser presentada al evento organizado en Rosario por el hermano en el afecto Adolfo SchneideWind generador del MDM Project

Nuestro discurso apunta a desplegar el algoritmo que encierra el título que hemos asignado al mismo.

El realidad el título no es mas que un reflejo del algoritmo, tal como el iceberg es sólo una pequeña parte del témpano o el mascarón de proa da significado a todo un barco.

Este algoritmo refleja nuestra visión del mundo, del mismo modo que cada una de las manifestaciones en que se plasma el espítitu de cada ser humano.

En trazos muy gruesos, un algoritmo es una serie de pasos sencillos que conducen a la solución de un problema. Esos pasos son como las cuentas de un collar enhebradas en un hilo que las mantiene unidas.

Mi algoritmo –supongamos- está compuesto de cuentas del mismo tamaño y color, y mi "hilo argumental" es el que le da sentido.

Mas como mi algoritmo es un producto de mi holon encarnado, es casi redundante afirmar que desde nuestros prespectivos holones podamos receptar tan solo las cuentas del collar y percibirlas de distintas formas y de distintos colores.

Porque, cada uno se comunica desde sus irrepetibles códigos y cada uno recepta tambien desde sus irrepetibles códigos.

En nuestros respectivos holones (Sperry, Nobel 1981), vamos estibando nociones o conceptos y cada incorporación modifica la constelación conceptual preexistente en cada holon.

Lo del algoritmo viene al caso porque el desarrollo de la informática está ligado a ellos por ahora. De allí arrancan las nociones de lo digital, lo trigital,y para que vamos a autolimitarnos de lo poligital( "Todo lo que un hombre pueda imaginar, otro podrá realizarlo" , Julio Verne).

El mío es un algoritmo poligital ("La realidad es producto de la imaginación". Fichte); invitación a desencadenar los algoritmos poligitales (polisilogismos?) que cada uno si así lo desea puede desarrollar desde su irrepetible holon.

Como se apreciará la única limitante es la voluntad. Voluntad que, como la inteligencia y la memoria forma parte del equipamiento con que cada "animal lógico"(Francisco Romero) viene al mundo.

Considerado el título de nuestra comunicación como una suerte de algoritmo, la primera idea que integra ese pensamiento es la de RECREAR.

A primera vista, se podría señalar una incongruencia o incoherencia entre los previos enunciados de irrepetibilidad con la noción de recreación. Me adelanto a declarar mi opción por la ABSORCIÓN de las contradicciones frente a la resolución de las mismas. Opto por Proudhon y no por Marx.

Despues de todo, la revulsión conceptual que viene ocasionado la física cuántica nos permite soportarnos en aquello que: "toda cosa pueder ser y no ser al mismo tiempo"(Bart Kosko).

Así, podemos aceptar al Alfred Adler, que sostiene: " los genios y los artistas son los auténticos conductores de la humanidad", como al Pitirim Sorokin que privilegia la masa de decisiones cuasianónimas frente a las megadecisiones de políticos y empresarios. Ambas posturas encuentran sostenedores continuamente, habiendo precedido en muchos años nuestro José Hernández a Sorokim cuando en su "Vuelta de Martín Fierro", de 1879, sostenía que : "Hasta el pelo más delgado/Hace su sombra en el suelo", haciéndose eco de lo expresado por el presocrático Anaximandro acerca que : "Todo esta en todo y se proyecta en todo", concepto mantenido en vigencia por ecologistas tipo Lovelock.

Mas cada uno tiene su manera de participar en esta totalidad de la que forma inescindible parte. ( ¿Será mediante la "teoría paulina" de la diversidad de dones que nos hablaba mi profesor Juan Bernardo Pichon Riviere?; ¿Será vía las inteligencias múltiples de Gardner?; ¿Será vía los tipos psicologicos jungianos?; ¿Será vía la tipología de Spranger?.Cada uno puede seguir agregando otros tipos de también arbitrarias clasificaciones.

Lo concreto es que podemos acordar que somos animales lógicos finitos.

El espíritu humano se encarna en cada uno de nosotros efímeramente.

Esa efimereidad biodegradable hace que desenvolvamos nuestras comunicaciones en un sentido y no en otro.

En la arbitraria organización de eso tan inasible que es el tiempo, sólo tenemos 24 horas de sesenta minutos para cada uno de los 365 días del año y en promedio tenemos la posibilidad de emitir nuestras comunicaciones alrededor de 80 ciclos de 365 días.

Es interesante postular – al sólo efecto de continuar nuestro desarrollo- que cualquiera sea el camino de comunicaciones que emprendamos- proactiva o reactivamente – este camino será congruente e indesglosable del resto de los caminos de los animales lógicos contemporáneos, los pretéritos y los que advenirán.

Simultáneamente somos altamente diferenciados y pasmosamente parecidos. La diferencia mas visible es el género.

Todo el quehacer humano puede ser desagregado arbitrariamente en los siguientes campos: a) Tecnología y Economía; b) Intituciones sociales; c)Religiosidad; d) Estética, y e) Lenguaje. Sin olvidar en momento alguno la congruencia e indesglosabilidad del patrimonio humano,vamos a detenernos en la dimensión estética, y ya en la misma enunciación y transmisión de la cuestión comprobamos que lo hacemos a través del lenguaje.

A manera de adelanto, y así como hicimos referencia a las diferencias en materia de género, queremos adelantar que es por el lugar de donde emitimos cuando aparecen los matices distintivos de las comunicaciones en que se despliegan nuestras respectivas parábolas vitales.

Sostenía Spranger que un artista: " ...es aquel que nace signado para ver valores estéticos..."; y sostenía Luis Juan Guerrero que: "...la belleza es el resplandor del ser puesto en obra...".

Toda obra artística es una conducta artística.

Toda conducta artística es una comunicación artistica. Ello se desprende de la tesis de Bateson: " Toda conducta es comunicación".

Nuestras comunicaciones son producto de las combinaciones de nuestros ácidos nucleicos( adenina, citosina, guanina y uracil). Ello hace al encarnamiento de la filosofia, que todo indica se genera en nuestros respectivos cerebros.

Allí parecerían detectarse operaciones poligitales.

Allí es el ambito donde se produce la interacción de genes, átomos, neuronas y bits o trits...: El motor de toda esa actividad es el que nos acerca a los límites de lo sacro, al recinto inaccesible de las luces increadas...

Un largo proceso de elaboración colectiva permitió extraer de nuestra propia actividad intelectual las nociones de algoritmo y de álgebra binaria. De bits, de trits , de polits...

Se pudo, representando el uno(1) como presencia de corriente eléctrica y el cero( gran descubirmiento humano) como ausencia de dicha corriente, se pudo, repito, comenzar a representar números, letras, líneas, colores y sonidos. Esas representaciones homogeneizadas en ceros y unos electrónicos abrirían nuevos pasos a la comunicación humana. En la medida que esas combinaciones o cálculos aumentaban su velocidad, las capacidades de procesamiento empezaban a evidencias posibilidades y límites.

Para columbrar el ya incalificable salto, baste imaginar que en el lapso de tiempo que un ser humano puede puede hacer una simple operación matemática, existen actualmente computadoras que pueden realizar alrededor de veinte billones de operaciones por segundo. Para ese portento hay un neologismo: el petaflop. Esas operaciones medidas en petaflops, permiten procesar volúmenes de informaciones en magnitudes para las que tambien hubo que imaginar un neologismo: el terabyt. Y esas capacidades de procesamiento y almacenamiento( que necesita espacios mínimos) se transmiten por amplios canales(banda ancha) que empiezan a prescindir de cable alguno como es el caso de la tecnologia Wi- FI que permite el protocolo 802.11. Y esas transmisiones se hacen de mínima a la velocidad de la luz (300.000 kilométros por segundo).

No se habían conseguido ninguna de esas magnitudes en materia de procesamiento, almacenamiento y trasmision electrónica de la información cuando los artistas habían comenzado a tomar cuenta de las mismas para sus múltiples expresiones.

Al respecto, puede decirse que habían hecho lo mismo con la fotografía, la cinematografía, la radiodifusión y la televisión aunque allí el procesamiento de la información fue en los primeros tiempos analógica y no digital.

A los efectos de ponderar toda esta parafernalia tecnológica que dista de haberse detenido, opinamos que la misma no pasa de ser una vía expresiva adicional que en modo alguno reemplaza lo preexistente. O bien potencia el genio creador, o bien el genio creador puede prescindir de ellas.

Desde nuestras prolongadas e intensas vivencias en al ámbito de las tecnologías de la información y la comunicación , concluimos que tambien se puede vivir sin Internet.

Mas cada uno comunica estéticamente (o desde el resto del arco vocacional) desde un tiempo y sobre todo desde un lugar.

Estamos acondicionados por nuestro tiempo y espacio historico. A veces desde la honda reflexión e investigación, se tiene la sensación de que ese acondicionamiento no es mas que la fusión de cada uno en el cosmos que nos circunvala y que mas que expresarnos a nosotros mismos, no hacemos mas que elocutar a ese cosmos. Algo así como decir que el copyright está de más.

Y nosotros, nos referimos a la creación artística desde el corazón de la Pampa Gringa.

Desde nuestro "lugar en el mundo".

Desde el lugar donde "estamos siendo". Aquí esta la peculiar geocultura. Aquí se decanta el horizonte simbólico.

De Cayetanos Silva a Alcides Greca.

De Alfonsina Storni a Libertad Lamarque.

De Agustín Magaldi a Lalo de los Santos. Cada uno puede ampliar la lista según sus preferencias.

Ultimanente, luego de un largo peregrinaje que iniciamos desde nuestras vivencias previas en Alfredo Moffat, continuando por la Antropología Cultural tipo Malinowsky y Herkovitzs; las obras de Saul Taborda y Rodolfo Kush, nos hemos topado simultáneamnete con la obra de José Imbelloni y con la etnocultura lituana.

Nos hemos topado de lleno con el concepto de lo arcaico manifestado tambien en la tesis doctoral que el uruguayo Fernando Flores Morador defendiera en 2001 en la Universidad sueca de Lund.

Los términos podran ser distintos, pero todas las nociones que venimos abrevando de esas y otras fuentes nos permiten una relectura de la cultura popular de la Cuenca del Plata, ámbito geográfico donde asentamos nuestra apertura a la universalidad.

Lo arcaico, lo etnocultural, lo folklórico nos ayudan a profundizar la comprensión de nuestro lugar en el mundo. Nos van develando esa sospecha acerca que algo distintivo hay en el acervo de la ciudad de Rosario y su hinterland: una de las subnaciones en que se desagrega nuestra rica y diversificada argentinidad.

Las líneas de abordaje son múltiples, y el orden que las enunciemos no indica precedencia alguna.

Es más, estoy seguro que omito otros abordajes sea por olvido momentáneo como por desconocimiento de su existencia.

Hace un tiempo que he comenzado a redescubir el fenómeno migratorio argentino. Aquello del crisol de razas tiene más proteínas de las que se imaginaba. Lo adelantó Kusch y ultimamente lo ha profundizado Flores Morador. Lo arcaico como categoria fundante de un masivo crear popular reside tanto en las etnias precolombinas, como en las migraciones que junto con sus carencias, trajeron desde Europa y Cercano Oriente, sus alforjas culturales preñadas de arcaicidad.

Los arcaismos aborígenes se habrían de miscegenar con los arcaísmos europeos, como previamente lo habían hecho con los colonizadores españoles y portugueses, y después con los negros africanos. El mestizo, el mulato, el zambo y el gringo se integrarían desde sus arcaismos contradiciendo los diseños pregreñados por los Belgrano, los Rivadavia, los Sarmiento y los Alberdi.

Y en esa fluencia o flujo vital. En ese continuun cultural aparece "La Pampa Gringa"(marbete acuñado por Alcides Greca, luego adoptado por Cortes Conde).

Allí están Rosario y su hinterland; que alguno llamó Rosafe, y que es para nosotros una categoria etnocultural que supera a la regionalización productiva.

Hacia 1959 Bruno Jacovella hacía referencia a los salones Habsburgues y Borbónico como constitutivos de la argentindad, y aunque solayaba o minimizaba al componente indio y tambien al aborígen, nos ofrecía por contraste una perspectiva más para Rosario y su entorno, porque en la conformación de dicho entorno no pesaron directamente la cultura que irradiaban esos salones.

En una primera aproximación me animo a barruntar que en el lapso que va desde la primera migracion suizo alemana de 1856 hasta la llegada del ferrocarril desde Buenos Aires a Rosario en 1886 se asentaron las bases de la etnocultura rosagasarina. Las respuestas reactivas a los libretos de Belgrano y Rivadavia, actualizados tecnológicamente por Sarmiento y Alberdi constituirían un anticipo de lo que luego se conocería como teoría del caos.

A las pretendidas certidumbres, precisiones y controles amanecerían incertidumbres, imprecisiones y creatividades expontáneas que son sinónimos de descontrol.

Personajes como Wheelright traían tras de sí a Descartes y Newton en la energía generada por el vapor y en el telégrafo. El ferrocarril y el telégrafo tendido entre Rosario y Cordoba entre 1860 y 1870 sería el vertebrador inicial de la etnocultura que intentamos perfilar.

El puerto sería el vínculo con el Mundo.

Hacia 1846, en la misma Inglaterra que poco tiempo después nos traería la civilización del vapor y el telégrafo, Williams John Thoms, acuñaría la noción de folklore:" es la sabiduría que aflora en los sectores incultivados de las naciones civilizadas". Es obvio decir que esa sabiduría popular por aquí se traducía como barbarie, con excepciones como las de Lucio V. Mansilla y Eduardo Gutierrez.

La cuestión es que tanto aquellos colonos, como aquellos obreros que llegaban para construir y operar el ferrocarril, empezaban a misturarse entre ellos y con los criollos donde ya se habían incorporado el aborigen y el negro. Y tanto en gringos como en criollos la diversidad era la regla.

No había homogeneidad cultural entre gringos, criollos, aborígenes y negros, aunque sí un denominador común de arcaicidad. Arcaicidad contrastante con quienes querían occidentalizar compulsivamente para imponer la "civilización" con mucho sesgo de genocidio cultural.

Tanto en los conquistadores y evangelizadores españoles y portugueses, como en los migrantres europeos y de Cercano Oriente que llegarían en oleadas casi tres siglos y medio después, se trataba de minorias culturales desplazadas de los procesos de constitución de los Estados Nacionales.

Suele producirse confusión al identificar a un inmigrante por los pasaportes que traían. Habia diversidades linguísticas, culturales y religiosas.

Así, aparecían gallegos, catalanes, vascos, asturianos, occitanos, galeses, escoceses,irlandeses,sardos, corsos etec. Lo mismo había sucedido con las etnias africanas y con las precolombinas.

Habría pues, de producirse un "melting pot", un caldero multiétnico que daría de bruces con las pretensiones de nuestros civilizadores algunos de cuyos actuales epígonos parecen insistir en las directrices del Sarmiento, que en su casi póstumo "Conflicto y Armonia de Razas en América" espetaba: "Seamos Estados Unidos", añorando lo que en el país del Norte habían instaurado los inmigrantes protestantes ingleses y holandeses segregando compulsivamente a las etnias precolombinas preexistentes.

Lo precedentemente expuesto a trazos muy gruesos es la base que ha perfilado una suerte de etnocultura rosagasarina.

Esa es la fuerza motriz de la peculiaridad de la que nuestros artistas son elocutores.

Tal vez cueste un poco verlo desde dentro, aunque si alguien se toma el trabajo de auscultar lo rosagasarino como categoría de análisis (Aunque en nuestro caso tal vez nos seduzca la prosapia rosagasarina de la que somos portadores).Y creo que la palabra portadores es muy fecunda a la hora de asumir los horizontes simbólicos desde donde procesamos nuestras respectivas cotidianidades.

Somos portadores de argentinidad.

Mas la argentinidad ,por lo que venimos delineando, esta preñada de diversidades.

Y esas diversidades toman sesgos distintivos al decantarse en determinados espacios.

Asi bien podemos ser portadores de "rosagasarineidad".

Y es desde esta peculiar geocultura que comunicamos en todas las dimensiones, la estética incluida.

Y comunicamos recreadoramente atento lo manifestado precedentemente acerca que estamos siendo simultáneamente perfiladamente diferentes y pasmosamente parecidos.

Y ya definidos el ámbito de creación, pasamos abstractamente – la vida no admite particiones – pasamos al tiempo de creación.

Un tiempo histórico de disponibilidades tecnológicas y de inconmensurables y masivas carencias existenciales y materiales.

Un tiempo de abundancias y carencias simultáneas.

Un tiempo de inequidades.

No aportamos novedad alguna si repetimos que: "la invención es hija de la necesidad", o que "el origen del filosofar está en las situaciones límite".

Recientemente van apareciendo nociones o conceptos, presentados pomposamente como "el estado del arte" y no son más que repeticiones de pensamientos de los que la búsqueda erudita encuentra remotos antecedentes.

Ultimamente eso sucede con el concpeto de "Resiliencia". Un concepto que es muy frecuente encontrar en las circunstanciadas biografías de esos genios y/o artistas conductores de la humanidad, de los que Adler nos ha dicho sólo podemos ser distribuidores parasitarios de sus creaciones.

Pareciera que al menos en las bellas artes la agonía es propicia a la creación. Y la agonía espiritual y material pareciera ser la regla y no la excepción en las variopintas componentes de la argentinidad.

La eternidad se encarna en cada uno de nosotros efímera, casi fugazmente. Nuestro escaso y valioso tiempo es de condición agónica.

Desde nuestro lugar en el mundo.

Desde donde se dispersa una diáspora a los cuatro vientos del Planeta.

De donde bajo los puentes de hierro construidos por migrantes europeos portadores de sus arcaicidades, se cobigan hermanos tobas portadores de sus arcaicos patrimonios.

Desde donde se enseña lituano como lejano eco del arcaico sanscrito.

Desde donde transitan su parabola vital por sus calles y campañas los portadores de bagajes culturales que esperan ser puestos en valor.

Ese es el sentido de estar recreando permanente, politigal y agónicamente desde el corazón de la Pampa gringa Argentina.

(Redacción finalizada el 27 de julio de 2003)