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" DEL VIAJE DE MIO TIO ALGYRDAS EN TREN A ROSARIO"

por Alfredo Armando AGUIRRE

http://choloar.tripod.com/choloar.html

NOTA PREVIA: Esta comunicación fue preparada en el marco del proyecto INVENTIVA SOCIAL, que anima Eduardo COIRO, desde Temperley, Argentina

 

 

Cuando yo era pibe - en mi horizonte existencial comienzan a instalarse los 60 - en muchas familias argentina se compraba, y a veces se leía el "Reader's Digest". De esa publicación, que al menos hasta hace pocos años se seguía editando, me quedó instalada una sección titulada "mi personaje inolvidable". Con ese grato recuerdo, fui construyendo mi miniolimpo personal de "Personajes inolvidables": Allí hay sitio preferencial para mi tío Algyrdas; Algyrdas Zematitis Tokatlián.

Cuando el aparcero Coiro me comentó telemáticamente, que en el curso del año 2005 del calendario gregoriano, Inventren se las iba a tomar con los trenes y Rosario, de inmediato me vino a la mente el reiterado relato de un viaje que hiciera mi tío Algyrdas a Rosario al final del verano austral de 1925.

Mi tío Algyrdas, en realidad era mi tío abuelo materno, hermano mayor de mi venerada abuela Elena, cuyas cenizas tengo en mi casa, junto a mi PC, lugar sacralizado si los hay.

Algyrdas era en típico tío solterón que solía existir en muchísimas familias argentinas, particularmente las provenientes de la corriente migratoria de Europa y Cercano Oriente. Esos tíos o tías eran toda una institución. Referentes como se diría hoy.

No ha sido una costumbre de la Argentina Pampahúmida, constituida por los hinterlands de los puertos de Buenos Aires, Rosario y Bahía Blanca, el uso de doble apellido o apellido materno.

Por eso a mi tío como a casi todas las personas, se las conocía y se las conoce por su apellido paterno o el de su madre si fue soltera.

Pero si uno, al modo de sociólogo a la violeta, se toma el trabajo de pedir los apellidos maternos de argentinos descendientes de los "que vinieron de los barcos", se encontrarán con mescolanzas que implican una pluralidad cultural, de la que aún no se tiene acabada conciencia.

Por eso mi tío se llamaba Algyrdas Zematitis Tokatlian. El nombre y el apellido paterno eran lituanos y el apellido materno era armenio.

A fines del siglo XIX y principios del XX, había llegado la familia Zematitis huyendo de la persecución que a los irredentos lituanos perpetraban las tropas zaristas(a su turno los soviéticos harían algo parecido). Las levas de lituanos a Siberia, eran una medicina para apaciguar sus creencias donde se mezclaban su culto precristiano(Romuva) y el catolicismo. El resultado es que en las estepas comenzaron a hacerse familiares las peculiares cruces lituanas.

Las motivaciones de los Tokatlian eran similares. El imperio otomano, quería dar una "solución final" a los armenios y algunos como los Tokatlian que se las venían venir, se vinieron para la prometedora Argentina y así se salvaron del genocidio que los turcos perpetrarían en 1915.

Es sabido que la mayoría de esa corriente migratoria se quedó en la ciudad de Buenos Aires. Después de la permanencia temporal en el Hotel de Inmigrantes, casi todos iban al más singular laboratorio intercultural que se ha conocido: "el conventillo".

Ya se puede imaginar que los Zematitis y los Tokatlian terminaron viviendo en el mismo conventillo de la calle Cochabamba, allí en esa zona difusa de los barrios de Constitución, Monserrat, Parque Patricios y Barracas. Ese caldero étnico, inspiraría a Vacarezza para el sainete el "Conventillo de la paloma" y a Armando Discépolo para su "Babilonia" entre tantos otros.

Alli de niños de conocieron Anush Tokatlian y Algyrdas Zematitis(padre). Cuando adolescentes se enamoraron y se casaron. Algyrdas, oriundo de una región lituana que se llama Zemaitija(en realidad se trata de una zeta con un signo arriba como el de apertura de paréntesis mirando para arriba que se pronuncia "ye"). Allí cerca de la ciudad de Plunges, en medio de los bosques de robles y abedules aprendió el oficio de tonelero, que heredó de su padre y abuelo.

Anush había aprendido de su madre y su abuela a bordar en forma primorosa. Con esa "calificaciones laborales". A ninguno de los dos les faltó trabajo duro: a Algyrdas en una tonelería en un tiempo donde no había ni palettes, ni tambores metálicos ni de PVC. Muchísimas mercaderías se envasaban en toneles, barricas o barriles.

A Anush, si bien no le faltaba trabajo como modista particular, como después de casarse pasaron a vivir en una casa de inquilinato pero de material, en el mismo barrio; Anush, como tantas mujeres "cosía para Suministros". Eso significaba que tomaba trabajos para el Arsenal de Guerra del Ejercito que estaba donde hoy esta el Hospital Garraham. Resabio del pasado castrense de ese predio es el subsistente Comando de Sanidad del Ejercito.

La cuestión es que se casaron y empezaron a llegar los hijos; llegaron a los cinco y Algyrdas fue el primogénito.

Su padre apenas chapurreaba el castellano, pero su mama venía de una familia muy letrada y se preocupó por alfabetizarlo en el castellano antes de comenzar la primaria (el jardín de infantes no se conocía aun, y menos entre la gente de pueblo), y también le enseño las operaciones aritméticas básicas.

Sumada a la curiosidad que demostró desde muy chico, Algyrdas, "El lituano" como le llamarían desde entonces sus compañeros, se adaptó fácil a la escuela y eso fue detectado por sus maestros.

En ese entonces era todo un logro tener el primario completo para el hijo de una familia de trabajadores manuales. Ya ir a los pocos secundarios que había, era algo excepcional, y de hecho casi vedado a sus hijos. Pero uno de los maestros entendió que el lituanito era un talento y un día llamó a la madre y le dijo que, tenían que hacer un esfuerzo y hacerlo seguir estudiando. Para eso recomendaba mandarlo a la Escuela de Artes y Oficios "Otto Krausse", donde él tenía contactos. Anush fue clara con su marido: "Vos tenés que hacer más barriles y yo tengo que coser más ropas". Y así Algyrdas comenzó el "Otto Krausse" donde se graduó de electricista, luego de seis años. Ya antes de terminar el primario Algyrdas era un asiduo concurrente a la Biblioteca Pública del barrio y a la biblioteca de la Escuela. Era la única forma de conocer más de los pobres. Eso mismo hizo en el "industrial". Salvo los días de lluvia, donde usaba el tranvía, Algyrdas iba y venia caminando desde su casa al colegio. Atento su condición de alumno destacado y el esfuerzo que hacia la familia, unos maestros de taller del colegio consiguieron que se lo designara como mensajero en la Dirección General de Correos y Telégrafos (Palacio de Correos). Eso fue en la mitad del secundario. Al poco tiempo, sus condiciones permitieron que se hiciese telegrafista, y así fue que cuando terminó el Krausse, ya trabajaba como tal. Tenía como compañero de tareas un compañero mayor que él con veleidades de poeta: se llamaba Ezequiel Martínez Estrada y había nacido en San José de la Esquina, provincia de Santa Fe. Devenido en teletipista y radioperador, Algyrdas se jubilaría al comenzar la década del sesenta.

Tío Algyrdas casi llega a centenario y estuvo lúcido hasta último momento, murió en el hogar de ancianos lituano de Burzaco, a mediados de 1992. Está enterrado en el cementerio de Berisso, un lugar que mucho quería porque tenía muchos amigos de la colectividad lituana, los que se concentraban en la aún mítica calle Nueva York, junto a los frigoríficos Swift y Armour.

Ya conté que el tío era una institución en la familia. Por eso cuando por propia decisión se fue al hogar lituano de ancianos (Vaya a saber porque le tiraba más la línea paterna, porque con la colectividad armenia tenia sólidos vínculos), no era infrecuente que yo lo fuese a visitar. Allí seguía siempre contando sus andanzas, sus recuerdos y comentando la actualidad, porque era un ávido consumidor de información. Y era muy meticuloso. Llevaba desde adolescente una suerte de Diario personal o bitácora, donde anotaba todo lo que veía o le venía en mente. Curiosamente nunca se dedicó a escribir y publicar. Seguramente se sentiría cerca del fin, cuando alrededor de sus 85 años, un día que lo fui a visitar, me regaló un baúl con todas sus "bitácoras". De esas bitácoras y de lo que recuerdo de sus relatos sale toda la "info" que te contaré. Es mas, cuando fuí a la bitácora del viaje a Rosario, me encontré, que él en su meticulosidad les hacía agregados actualizados a sus registros primarios. Se nota que los leía a menudo.

Cualquier argentino varón que tenga mas de 65 años y este más o menos lucido, y haya hecho el servicio militar obligatorio - ese que caso Carrasco de por medio finalizó a principios de los Noventa - suele contar como una letanía sus recuerdos de la "colimba". Y eso lo sabemos lo que ya somos veteranos por haber escuchado a nuestros viejos, a los amigos de nuestros viejos, a tíos abuelos y demás varones, reviviendo y muchas veces "inventando" y contando sin cansarse, todas aquellas cosas vividas en una "Juvenilia", que con los que pasó en la Argentina en las últimas décadas, resulta aveces hasta poco creíble.

Y esto de poco creíble, te lo resalto, porque para meterte en este relato, te pido que te metas en el tiempo en que sucedió. Entonces las cosas eran distintas. La condición humana es inmutable, pero hay momentos en que se creen en ciertas cosas y otros en que ya no se cree en ellas. En ese tiempo - "te estoy hablando de la década del 20" - se creían en muchas cosas. Y sobre todo a nivel de la gente de trabajo. Aveces en esas viejas películas argentinas ese cuerpo de creencias se refleja y más aún si leés los sainetes de la época.

Era la noche previa al día que saldrían de baja, un grupo de jóvenes de la clase 1903 que habían hecho el servicio militar obligatorio en el Regimiento 6 de Infantería "General Viamonte" de Mercedes en 1923 (siendo el jefe ese año el Teniente Coronel Don Camilo IDOATE). Después de todas las peripecias y emociones compartidas, llegaba el momento de separarse a los cuatro vientos. Había tristeza contenida y tal vez nostalgia anticipada.

Había un grupo que había compartido mas vivencias, era el que se núcleo alrededor del Centro de alfabetización y telegrafía. Resulta que en esa época, todavía había muchos analfabetos y el servicio militar cumplía con la misión complementaria de alfabetizar. El conscripto analfabeto, tenía un eficaz persuasivo: si no aprendía a leer y escribir, no se le daba de baja. Pedagogía sutil que le dicen. Sabedor de que había un conscripto telegrafista, al Jefe de la unidad se le ocurrió anexar al menos ese año un curso de telegrafía, como salida laboral. En ese entonces(recordar que solo un año antes había comenzado la radiodifusión comercial en Argentina y ese año se había inaugurado radio Universidad de La Plata) saber telegrafía era una posibilidad cierta de obtener trabajo en los ferrocarriles, en cualquier gran empresa comercial, en la administración publica y el Ejercito, la Marina y la policía. De cajón que el encargado de enseñar telegrafía, además de las funciones de telegrafista en el regimiento fue del "lituano". Para la escuela, como no había presupuesto para maestro, se designó a Matías Almeida maestro normal de Chivilcoy y como ayudantes, a Juan Maria Laperche(en adelante lapercha), a Godofredo Metraux (en adelante Metro) y a Guillermo Halliburton(en adelante el inglés), los tres estudiantes en la universidad del Litoral(que ese año había sido nacionalizada, ya que antes era provincial). También para reforzar en aritmética, lo sumaron al "ruso" Isac Lijmaher perito mercantil de Luján, que llevaba la contabilidad de los libros de la tienda de sus padres, y al mismo Algyrdas. De supervisor el Teniente coronel, lo puso al sargento de Sanidad Julián Abarrategui, un gordito medio pícaro y entrador oriundo de Teodelina, provincia de Santa Fe.

En esa noche tan particular, en un momento "La percha " dijo: "Muchachos, yo me comprometo a hacer la primera reunión de la "barra"; Metro y el inglés me darán una mano. Y los miró a ambos y les dijo: ¿No es cierto? .Ambos agarraron viaje, aunque el inglés seguía algo remilgoso, aunque mucho menos luego de la especial pedagogía de saltos de rana. cuerpo a tierra y paso vivo que le había propiciado el Sargento Kalauz, encargado de la preparación física, algo muy importante en un regimiento de infantería. Kalauz era un ejemplar que había peleado en la Primera Guerra Mundial en el ejército imperial austro - húngaro. Después de la contienda, se vino como tantos para estas tierras y se enganchó como instructor de gimnasia. Era buenazo pero a la hora del ejercicio, sólo tenía un límite: el desmayo de los "ejercitantes".

Además de los cursos de alfabetización y telegrafía, otra cosa había galvanizado a la barra: las maniobras en Achiras. Desde Mercedes, donde se cruzaban los ferrocarriles Oeste, Pacífico y Compañía General (y por esa razón estratégica se había desplazado a Mercedes el regimiento en 1915), el regimiento hizo un largo viaje en el Ferrocarril Pacífico, pasando por Vicuña Macckena, Tosquita, Moldes y Sampacho hasta llegar a Achiras y retorno. En las inmediaciones Achiras fue la gran maniobra con una parte importante del Ejército: juegos de guerra, en medio del calor, el frío, la tierra, las espinas y las yararás. El viaje y las maniobras fueron como el coronamiento de nuestra convivencia... El día 7 de enero de 1924 nos dispersamos a los cuatro rumbos con la promesa del reencuentro.

Un día a fines de agosto de 1924, llegó a mi oficina en el Palacio de Correos (ahora el que escribe es tío Algyrdas, acorde a lo que varias veces me contó, confrontado y complementado con su "bitácora), el siguiente telegrama(acentuado en la segunda e como se decía antes): "Litu: La reunión será en la tercera semana de marzo de 1925.Stop. Va carta detallada. Stop. Percha Metro e ingles."

Efectivamente, días después me llegó a casa una carta firmada por Percha, que decía mas o menos así: " Querido "Litu": tal como te adelantamos por telegrama, nos vamos a reunir el 19 y 20 de marzo del año que viene. Preocupate por hacer los arreglos de horarios que tengas que hacer y por traer una muda de ropa. Ya hemos conseguidos los pasajes, la estadía y las comidas, gracias a las influencias de mi viejo y de los viejos de Metro y del ingles. Elegimos el día jueves para comenzar, porque los pasajes en tren los hemos conseguido por el Compañia General, y el día viernes el tren entre Estación Buenos Aires y Rosario, no corre.

Tenés que presentarte el día del viaje(el tren sale de Buenos Aires a las 0715), y retirar el pasaje a tu nombre. Dado tu oficio, hemos conseguido que puedas mandar telegramas de servicio desde la estación de partida y aquellas donde el tren para un rato(creo que son tres o cuatro).

Le hemos mandado una carta parecida a toda la "barra" atento las direcciones que teníamos al dispersarnos en Enero. No sé si a algunos les llegara, pero lo hemos hecho con tiempo.

Por las dudas si tenés contacto con alguno avisále. Contestame, sabiendo que estarás junto a nosotros para empezar a revivir por primera vez esos "viejos tiempos". Un abrazo mío, de Metro y del ingles. Firmado: La percha."

Los muchachos rosarinos habían cumplido y ello era posible porque sus viejos estaban ligados a los mas granado de la sociedad rosarina de esa época. El viejo de Laperche, era un ingeniero gerente del Compañia General en Rosario, su esposa y él eran alsacianos y por eso no se consideraban en el fondo franceses. De manera que pudiendo hacer que su hijo fuera súbdito francés, prefirieron que sea ciudadano argentino y por eso hizo la colimba con nosotros. Los motivos de los padres de Metro eran menos principistas, el papá era uno de los gerentes de la empresa francesa que tenía la concesión del Puerto de Rosario desde 1901.Su esposa había perdido a sus hermanos en las trincheras de la Primera Guerra Mundial y creía que no haciendo ciudadano francés a su hijo, y si argentino, lo preservaba de los horrores de la guerra. Esta actitud de la madre de Metro, era más común de lo que se piensa en ese tiempo. Durante la Primera Guerra y también durante la Segunda, no fueron pocos los que se alistaron a los frentes de los países de sus padres o de donde habían venido cuando niños. En cuanto al "ingles" su padre era hijo del gerente de una agencia marítima y por su escritorio pasaban casi todos los grandes negocios de exportación de cereales por Rosario. Metro y Percha, habían hecho el secundario en el colegio de Mister Newell(el que dio lugar a Newell Old Boys de Rosario). Metro siguió la Facultad de Derecho y allí se cruzó con el ingles antes de la colimba, mientras que Percha estudiaba para Contador Público Nacional. Ello explica como habían conseguido los recursos para que pudiéramos reunirnos. De otra manera, a esa altura de nuestras vidas, no nos podríamos haber reunido porque todos éramos laburantes y muchos eran changarines.

Así las cosas empecé los preparativos para el viaje(Ya te conté que tío era muy meticuloso, y preparo cuidadosamente su viaje. A tal punto, que compró un cuaderno especial para hacerle las anotaciones del mismo y de entrada había anotado los nombres de las estaciones, a la hora que pasaba o se detenía un rato y en algunos casos hasta las coordenadas geográficas. También se había copiado de la "Guía Azul de las Comunicaciones Argentinas" un mapa del recorrido).

Prosiguió relatando tío - Estaba tan entusiasmado con el viaje que lo comentaba con mis compañeros de trabajo, con la barra de la esquina y con mi familia. De ese modo todos me aportaban algo como no sea algún consejo. Por ese entonces para la gente de barrio, ese viaje tenía sabor de aventura, sobre todo tratándose de Rosario, ciudad que ya tenia un encanto peculiar. Así el flaco Pantaleón, me dijo: "Ese día te acerco porque voy temprano con la chata desde el corralón, para recibir mercadería que llega en los "carga" del Compañía General. En su generoso ofrecimiento olvidó decirme que temprano era dejarme en la estación a la cinco de la mañana. Mi vieja se deshizo en preparativos. Consiguió prestada una valija de cartón", y una canasta de mimbre cerrada, en la que puso alimentos y bebida, como si fuera a tomar el "Transiberiano" desde San Petersburgo a Vladivostok. Para que la comida no se echara a perder(no eran tiempos de heladeras portátiles) estuvo preparándola hasta altas horas de la noche. Y como tenía temor por que el agua me hiciera mal, consiguió varias botellas de esas redondas con canastita de junco con que se presentaban los vinos tipo Chianti, las llenó de agua previamente hervida. Y puso algunos limones y naranjas.

Esa noche casi no dormí, por la emoción de la aventura próxima. A las cuatro de la matina Pantaleón golpeó las manos en la puerta de mi pieza y me levanté rápido, fuimos al corralón, donde ya había ensillado los caballos y salimos. Al pasar por el puesto de diarios del barrio, el canillita Nicolás, me acercó un diario y me dijo: "Tomá, para que te entretengas en el viaje. Es de ayer, pero algo es algo. Suerte".

Y así emprendimos la marcha por Velez Sarfield. Y mientras "Cara Blanca", el caballo guía tiraba en un repecho; comencé a recordar, el día que fui a tomar el tren a la misma estación para comenzar mi colimba.

Una vez realizada la revisación médica de rutina, me convocaron junto con los otros al Arsenal de Guerra, que como te dije estaba en el barrio. Teniendo un apellido con la ultima letra del abecedario la espera se hizo larga. Cuando quedábamos seis o siete, vi que un uniformado con varias tiras al costado de sus mangas(luego aprendería que eran las insignias de sargento), y una inescrutable cara de coya(luego sabría que se trataba del sargento Yupanqui), iba asignado los destinos. De pronto levanto la vista nos miro y casi sin fruncir el ceño, nos dijo: "Ustedes se vienen conmigo al 6 de infantería". Acto seguido nos ordenó subir a un carro, y haciendo este mismo recorrido nos trajo a la estación.

Durante la colimba, prefería utilizar el Ferrocarril Oeste, porque la estación estaba a pocas cuadras de regimiento mientras, que la estación Mercedes del Compañia estaba en el otro extremo del pueblo. La del Pacifico, estaba también cerca(al lado de la del Oeste), pero yo me venia o iba a Once caminando desde casa, salgo en caso de lluvia que tomaba el tranvía.

Sí, en cambio, había salido de esa estación(que curiosamente es la única que se llama Buenos Aires, ya que las otras estaciones centrales de la ciudad se llamaban Plaza Constitución, Plaza Misesere, Retiro(las tres) y Federico Lacroze), para ir a visitar a mis paisanos lituanos de Berisso. Entonces me iba hasta González Catán y tomaba un tren de carga que llevaba ganado a los frigoríficos. Curiosamente, Berisso nunca tuvo estación ferroviaria. Pero había una disposición que permitía viajar en los furgones pagando el correspondiente boleto.

La cuestión es que recordando estas cosas, llegamos a la estación y me despedí de Pantaleon. Era temprano, hacia frío para el fin del verano (Luego me entere que hacían diez grados) pero en ese entonces toda la zona era de un gran movimiento.

Allí, donde luego se instalaría la Villa Zabaleta, existía un gran puerto fluvial del Ferrocarril Oeste, pero que estaba conectado con casi toda la red ferroviaria. Incluso, donde luego correría la Avenida Perito Moreno, corría un ramal del Oeste que se conectaba con Villa Luro, y desde allí por Versalles se conectaba en Santos Lugares con el Pacífico. Si bien al inaugurarse el ramal subterráneo del Oeste a partir de la calle Jean Jaures, la actividad del puerto se fue amenguando (ello se debía a que el puente levadizo del Ferrocarril Sud, empezó a paralizarse porque sino se entorpecía el paso de los trenes suburbanos de pasajeros). Eso redujo el tamaño de las embarcaciones que podían pasar por debajo del puente. No obstante, el puerto llamado Ingeniero Bryan seguía activo a la fecha de mi viaje.

Dado que llegué muy temprano me puse a leer "El Diario"(un vespertino que se publicaba en la época) de ayer que me dio Nicolás y de allí me llamaron la atención noticias como: Que en el teatro Apolo, la Compañía Argentina de sainetes y comedias Cicarelli – Corsini, con dirección de Alberto Vaccareza, ofrecía la pieza: "La vida es un sainete". En el "Buenos Aires", la compañía Muiño –Delgado ofrecía "A París te lo regalo". La Despedida del presidente Chileno Arturo Alesandri. La próxima unión de las redes ferroviarias de Bolivia y Argentina. Los actos previos para recibir al profesor Albert Einstein. La historieta de Barniculi y su pingo Tragavientos. El comentario de un libro, del norteamericano Henry Olerich, titulado "El mundo dentro de mil años"; donde se decía que en ese mundo (2925) no habría ciudades, no existiría el dinero y la energía se tomaría del viento, del calor solar y del movimiento de las

 

olas. La publicación de la Memoria de la Prefectura Nacional de Puertos de 1924. Los récords mundiales de aviación de 1924. Mucho más me intereso la sección Telegrafía, telefonía y electricidad donde había un artículo de problemas de radiotelefonía.

Faltando una hora para a salida me presente a la boletería y dije quien era. De inmediato(y allí comencé a darme cuenta de lo que habían puesto en marcha los pudientes rosarinos), con suma amabilidad me entregaron el boleto de cortesía que incluía consumiciones gratuitas en el coche comedor. Además se me hizo saber que podía utilizar sin cargo, el servicio de telégrafo de la empresa, por si quería telegrafiar a "Mesie La Perche", ya que les habían adelantado mi ocupación de telegrafista. Entonces, pedí permiso, me acerqué al aparato y escribí: "Estoy en estación listo para partir. Stop. Informaré novedades paradas largas. Stop. Litu"

Poco a poco empezaron los movimientos previos a la partida del tren. Tenés que tener en cuenta - ahora te cuenta el sobrino en este presente del 2005- que en ese entonces la aviación comercial estaba en sus comienzos, el automóvil apenas se aventuraba fuera de las ciudades y que cuando no había alternativa de barco, el ferrocarril tenia el monopolio de hecho. Personas, mercaderías y correspondencias se movían por tren. Como ya te lo conté dado la condición de telegrafista de tío, el trafico telegráfico privado, comercial y publico era muy intenso. La vida de la mayoría de los pueblos giraba alrededor de la estación ferroviaria. El ferrocarril había dado origen a la mayoría de los pueblos de la Argentina entre 1860 y 1914.

Hecha esta aclaración, vuelvo al relato de tío. Mientras llegaban de a poco los pasajeros, se advertían algunos maestros y maestras, policías de la Provincia de Buenos Aires, soldados y hombres y mujeres que se notaba eran gente de campo. Atento los servicios del Central Argentino y del Central Córdoba a Rosario iban en menos de la mitad del tiempo de este tren- incluso la empresa tenia un servicio nocturno más rápido- era muy raro que alguien hiciera el viaje completo, salvo que fuera algun empleado del ferrocarril o familiar, y aun así usaban el servicio nocturno. Por eso el grueso del pasaje, y eso lo iría notando a lo largo del viaje era el que tenían origen y /o destino a las estaciones pequeñas en medio del campo.

Este era un tren mixto, por eso al estacionar la formación en el andén vi que además de la locomotora a vapor tenia un coche de primera clase, tres de segunda, un coche con las ventanillas alambradas que luego vi que era una suerte de "coche – cárcel"; dos vagones de encomiendas; un coche comedor, y un coche postal de la Dirección de Correos y Telégrafos. Apenas llegó la formación, en los furgones de encomiendas, se comenzaron a cargas los llamados "lotes acelerados". Si bien la mayor parte de las encomiendas ya se habían cargado antes, allí se cargaba encomiendas de ultima hora, entre las que se incluía alguna mercadería no perecedera o algún repuesto o medicamentos.

El vagón de Correos tenia también servicios de encomienda(sobre todo la de contrarreembolso), pero tenia dos servicios especiales: uno era el franqueo de ultima hora. Consistía en que se podía mandar una carta cuando llegaba el tren y ponerla en un buzón que estaba al costado del vagón. (En esa época la carta tenia una importancia que hoy ha perdido). Además, en las grandes ciudades, el correo había habilitado un servicio para que las familias del campo pudieran mandar víveres frescos(verduras, frutas, huevos animales vivos o muertos) a sus familias de las ciudades. En el caso de este tren este tipo de mercaderías se irían cargando en el trayecto con destino a Rosario. Al retornar este tren haría el servicio hasta Buenos Aires.

Cuando faltaban pocos minutos para la hora de partida. Llegaron custodiados por policías un grupo de hombre y mujeres, que se embarcarían en el vagón - cárcel y que luego vería que bajaron en Mercedes, donde había Juzgados ordinarios y federales, así como una cárcel. Esa maniobra se repetiría a partir de Salto con presos destinados a los tribunales o a la cárcel de Rosario.

Siendo pues las 07:10, sonó la campana, el guarda tren tocó su silbato; el maquinista accionó el silbato de la locomotora y desde el Kilómetro 0, desde la Estación Buenos Aires {(34º 30’ S.(latitud Sur) 58º 00’ (Longitud Oeste) } , comencé mi travesía.

Al Kilómetro 3, Estación Saenz, el tren llegó a las 07:18. La estación estaba a pocas cuadras de Puente Alsina(todavía el futuro Puente levadizo, era sólo proyecto. Allí subió alguna maestra, se cargaron encomiendas y correspondencia y algunos tarros vacíos de leche. Y subieron algunos pasajeros que venían haciendo transbordo desde la estación Puente Alsina, del Ferrocarril Midland que venía desde Caruhé

Al Kilómetro 15, estación Tapiales (34º 42’ 58º 31’), el tren llegó a las 07:38 / y Partió a las: 07:44 (aquí comienzan las anotaciones de tío Algyrdas, sobre el significado de las estaciones, que tomo del libro " Significado de la nomenclatura de las estaciones ferroviarias de la República Argentina", de Enrique Udaondo, que el Ministerio de obras Públicas, editó en 1942. El año de edición comprueba eso que te conté arriba, acerca que tío, repasaba su bitácora y la hacia nuevos agregados. Así Tapiales "lleva el nombre de la antigua estancia colonial de la familia de D. Martín Altolaguirre, en el actual partido de Matanza, cuyo edificio principal era cercado con tapias. Tapia es un cerco hecho con moldes de barro". Es por eso que tuve tiempo de telegrafiar a Rosario: "Paso por esta en horario. Stop. Litu". Aquí bajaron algunas maestras, y subieron otras. También presos con sus correspondientes escoltas; y hombres, mujeres y niños con indumentaria rural. Aquí también se cargaron encomiendas en los coches de la empresa y del Correo.

Al Kilómetro 24, estación Laferrere (34º 45’ 58º 35’). "En memoria de D. Gregorio de Laferrére, político y publicista argentino, autor de varias piezas teatrales sobre costumbres sociales argentinas. Situada en la provincia de Buenos aires, Partido de Matanza". Se llegó a las 07:58. Ya el paisaje comenzaba a hacerse rural, con proliferación de quintas. Es por eso que aquí comenzó la carga de víveres frescos en el vagón postal. Bajaron maestros y ascendió y descendió el mismo tipo de pasajeros rural que lo haría a lo largo de todo el recorrido. También estaba el canillita esperando los diarios matutinos del día.

Al Kilómetro 31, estación González Catán (34º 46’ 58º 39’). "Debe su nombre al doctor Mauricio González Catan (1823 – 1895), médico que actuó desde 1846 en el ejército del General Urquiza hasta la batalla de Caseros. Fue catedrático de prestigio y fundó el colegio San Mauricio en Matanza, partido en cuya jurisdicción se halla esta estación de la provincia de Buenos Aires", se llegó a las 08:09. Allí nos cruzamos con un tren de hacienda que seguramente iba a los frigoríficos de Berisso, que era del tipo que yo tomaba cuando iba a visitar a mis paisanos allí. La hora de llegada era ideal para las maestras que allí bajaron. Después el movimiento de pasajeros y mercaderías era el habitual para las estaciones rurales. Esta era zona de quintas así que se acentuaban los embarques de mercaderías perecederas. Y los empleados de correo o los encargados de las estafetas postales receptaban y despachaban cartas correspondencias y las mercaderías perecederas.

A poco de salir y cuando el guarda anunciaba la próxima estación, en medio de las nubes, la gente que iba sobre las ventanillas de la izquierda, comenzó a mirar con asombro a un objeto que volaba muy cerca del tren. Se trataba del dirigible "El Plata", perteneciente a la Aviación Naval, que desde su base en Punta de Indio, venia en seguramente vuelo de ejercicio. Estos dirigibles desfilarían en Buenos Aires, el 9 de Julio y yo ya los había vista sobrevolar Buenos Aires, en 1921, cuando habían sido traídos por el aristócrata italiano Barón Antonio De Marchi, que era yerno del General Roca y que era un tipo muy pintoresco que había llevado el tango a los salones de las clases pudientes y había hecho ir al presidente Roca a presenciar un partido de fútbol.

Al Kilómetro 39, estación Pontevedra (34º 45’ 58º 42’). "Esta estación del partido de Matanza recuerda a una de las cuatro provincias del antiguo reino de Galicia y le fue dado por un hijo de esa región"; se llegó a las 08:23.Por el horario resultaba lógico el descenso de maestros y maestras. Aquí aparte del tipo de pasajero habitual subió un preso escoltado por la policía, que seguramente descendería en Mercedes. A esta altura acepté el café con leche que me trajeron desde el coche comedor y lo acompañé con un sanguche de salame y queso duro que me había preparado mi madre.

Al Kilómetro 48 ,estación Marcos Paz (34º 47’ 58º 51’) "En homenaje al doctor Marcos Paz(1813-1868), jurisconsulto natural de Tucumán. Fue secretario del General Lagos durante el sitio de Buenos Aires. Luego fue legislador, gobernador de su provincia natal y gobernador provisorio de Córdoba. En ocasión de la guerra del Paraguay, siendo vicepresidente de la República, cuando el presidente Mitre salió a campaña, asumió el gobierno el 217 de junio de 1865.Ejercía la primera magistratura del país cuando falleció víctima del flagelo del cólera, el 2 de enero de 1868.Esta estación está situada en el pueblo cabeza de partido, en la provincia de Buenos Aires, que también perpetúan su nombre"; el tren llegó a las 08:36. Yo tenia expectativa que en esta estación subiera algunos de los muchachos, ya sea Alberto Vaporaki(su papá era celador en la colonia de menores de allí, y trabajaba en una herrería); o Segismundo Marti, que tocaba la flauta en la Banda Municipal de Lobos y trabajaba de tambero, pensando que vendría en el Ferrocarril Oeste desde Lobos y se bajaría en la estación Marcos Paz del Ferrocarril Oeste. Marcos Paz ya era una típica ciudad rural, conocida por ser lugar de andanzas del mítico Juan Moreyra. En la estación hubo mucho movimiento de gente que subió y bajo, y lo mismo el movimiento de encomiendas y correspondencias. Se notaba que subían abogados rumbo a Mercedes y presos y sus custodios al vagón "prisión". Además subieron un grupito de chicos con celadores y un hombre corpulento de pelo rubio, de tipo europeo, que se notaba tenia ascendencia spbre ellos . Tío me comentó una vez, que él pensaba que ese rubio, no era otro que el deportista austríaco Alejandro Stirling, quien, seria el manager de Juan Carlos Zabala, el campeón olímpico de maratón en 1932,cuando tenia 19 años. Conjeturaba que Zabalita, bien podía haber sido uno de aquellos niños que acompañaba quien él decía que era Stirling. Yo te comento que esta relación de Stirling y Zabalita en la Colonia de Marcos Paz, dio lugar a la película "Ya mañana serán hombres" que dirigió Carlos Borcosque en 1939

Al Kilómetro 60, Villars (34º 50’ 58º 56’); (Situada en Marcos Paz, provincia de Buenos Aires. Lleva el nombre de un alto empleado, miembro del directorio de la empresa Compañía General, el tren llegó a las 08:51, y salió a las 08:58. Allí se cambió de vaporeras y de la tripulación de la misma. Al asomarme a la ventanilla – relata tío en su bitácora- vi un nutrido grupo de gente y apenas los chirridos de las ruedas cesaron se oyó una suerte de banda musical compuesta de guitarra, flauta, bombo y platillos. Allí comenzaba el encuentro. El de la flauta era el "suizo" que se había bajado en la parada Zamudio y se había venido caminando los seis kilómetros que la separan de Villars. El de la guitarra era Herminio Esquivel(guitarrero y domador), del que luego te contaré las peripecias que hizo para llegar. El bombo y el platillo eran ejecutados por Gregorio Andreu (hacía de todo en el circo con sus padres), quien también había hecho su recorrido. Además de la banda, estaban allí listos para subir al tren y empezar a los abrazos: Matías Almeida (maestro normal de Chivilcoy), Antenor Cal(peón de cuadra de panadería en Villars); Gustavo Montiel (peón rural en los alrededores de Patricios); Enrique Cayupan (alambrador en Mones Cazón), Natividad Bustos (sepulturero en el cementerio de Navarro), y el "vasco" Carlos Arrizabalaga(que herraba caballos en Patricios). Después de los abrazos, fui a la oficina del telégrafo y pasé a los rosarinos la nómina del grupo de había subido en Villars. Como hacia algo de frío los muchachos se habían entonado con los consabidos porrones de ginebra, mezclados con mate, galleta de campo, salame y queso. Algunos ya estaban muy chispeados, porque habían empezado la serenata mucho antes...

Al Kilómetro 69, estación Plomer; "Denomínase así por el fundador del pueblo, en el partido de General Las Heras, D. Narciso Lozano (1846- 1913), propietario de la cabaña "Plomer", jefe de policía de la provincia de Buenos Aires, cargo que desempeñó con actividad y corrección ejemplar. El nombre de la cabaña y de la estación recuerda a D. Pedro Plomer Huguet, abuelo del fundador"; se arribó a las 09:13. Acá ya se notaba la gente que mandaba víveres frescos a sus familiares en Rosario o Pergamino. Por ejemplo subieron una jaula con pavos. Desde la salida de Villars y hasta Altamira, me fui enterando de cómo la muchachada había ido llegando al punto de encuentro. Esquivel domaba en las estancias mas allá del Meridiano Quinto, en el Territorio Nacional de la Pampa Central. Cabalgó el sábado y domingo y llegó a Tres Algarrobos. Allí dejó el pingo y el recado en un campo que solía frecuentar y el lunes, se tomó el tren del Compañía General que había salido de Villegas, en el barrio llamado aún "La trocha". Al llegar a Patricios se bajó y paró en la herrería del Vasco Arrizabalaga. Allí se junto con Montiel, que era un indio araucano nacido en Algarrobo del Aguila, y se les sumo el catalán Andreu, que se había venido de Henderson, donde por esos días paraba el circo donde sus padres eran encargados y donde él había nacido y criado hasta ir a la colimba. Por eso tocaba el tambor, el bombo y los platillos. Allí comenzaron a festejar a esperar el tren que pasaría el miércoles a la noche, procedente de Victorino de la Plaza. Cuando llegó ese tren, arriba venia Enrique Cayupan, otro indio que hacia de alambrador por Mones Cazón, donde había subido. Al pasar por Moquehua se sumo el "maestro Almeida", que ejercía por una escuela rural de la zona y había conseguido que una maestra de Chivilcoy viniera a suplirlo en los días de su ausencia. Ahí cerquita, en Navarro, subió el "sepulturero" Bustos. El tren llegó a las 6 a Villars, y allí los esperaba el flaco Antenor Cal, con una canasta de galleta de campo y tortas negras, y un tarro de leche recién ordeñada.

Al Kilómetro 85, estación San Eladio. "Estación situada en el partido de Luján, Buenos aires, cuya designación data del año 1907. El nombre le fue dado por D. Eladio Pastor Otamendi, abuelo del ingeniero D. Rómulo Otamendi, presidente del directorio de la Compañía General de Ferrocarriles "; se llegó a las 09:34.

Al Kilómetro 93, estación La Verde; "Estación del partido de Mercedes, Buenos Aires. Lleva el nombre del establecimiento ganadero "La Verde", de Kelly, Atkinson y Patricio Pressone"; se llegó a las 09:46.

Al Kilómetro 98; Desvío , se llegó a las 09:54.

Al Kilómetro 104, estación Altamira. "Se la llama así por el historiador y crítico español D. Rafael Altamira, que visitó nuestro país. Esta ubicada en Mercedes, provincia de Buenos Aires". Llegamos a las 10:06. Allí subió nuestro primer cofrade que subía solito era Jorge Yaber (el turco) que vendía baratijas en los alrededores de Mercedes. Con él subía un montón de gente que se notaba iba a hacer comprar en Mercedes. Ya el grupo estaba "entonado" y cada uno venia contando lo que tenia adentro. Sabíamos, que la próxima estación era Mercedes y esa sola circunstancia nos pegaba en las emociones. Después de todo había sido la concentración no buscaba por nosotros en ese lugar donde habíamos tenido tan intensas sensaciones, que a partir de entonces nos acompañarían de por vida

Al Kilómetro 110, estación Mercedes (34º 40’ 59º 26’). "La población tuvo su origen en un antiguo fortín formado en 1779 por el capitán D. Francisco Betbezé bajo el nombre de "Guardia de Luján". La ciudad actual debe su nombre a Nuestra Señora de las Mercedes, bajo cuya advocación se erigió la parroquia en 1786". Llegamos a las 10:15. Mercedes era la primera de las tres ciudades importantes que tocaba el recorrido como puntos intermedios, por eso al acercarse a la estación había movimiento de pasajeros para descender. Y entrando al cuadro de la misma, ya avistábamos mucha gente esperando. Apenas se detuvo el tren, lo vimos a Ezequiel "Betún " Benrros, nuestro pintoresco negro acordeonista y lustrabotas trashumante. Junto a él estaban: Jaralambo Pasaris(su papá tenia una caramelería y cigarrería en Mercedes); Roque Laborito(hijo de los dueños de la pensión y fonda, cerca del regimiento en Mercedes); Basilio Livoreff(sus padres tenían una panadería en Mercedes, y trabajaba con ellos); Matías González(el gallego), dependiente de un almacén de Ramos Generales en Suipacha, e Isaquito Lijmaher (perito mercantil de Luján, tenedor de los libros de la tienda de su familia). También estaban otros muchachos que no pertenecían al grupo, pero que sabiendo del encuentro se acercaron a saludar. Había algunas novias y hermanas y también alguno venia con su señora porque ya estaban casados. Demás esta decir que Jaralambo subió con una canasta de caramelos, cigarrillos y chocolatines, Basilio con una canasta de factura y Roque con unas damajuanas de vino. Interin despaché el telegrama con las nuevas "incorporaciones". Todo en medio del movimiento intenso de pasajeros y encomiendas que generaba ese importante punto. Así las cosas, salimos a las 10:23

 

Al Kilómetro 125, parada Desvío, llegamos a las 10:42. Con la subida de "Betún" la "orquesta se había ampliado. Este Betún era un personaje casi de historieta. Y un bolacero de aquellos. Aunque recién aprendió a leer en el curso de la colimba, él aveces decía que descendía del "Moreno", que mató "Martín Fierro"; otras veces contaba que descendía del negro del acordeón que menciona Mansilla como conviviendo con los ranqueles en su "Excursión" y aveces decía que descendía de los dos. Lo concreto es que con sus cuentos y su melodiosa acordeón, endulzó mas de un momento amargo en el regimiento y en las maniobras. Todos le teníamos gran estima.

Teníamos tantas cosas para contarnos que el paisaje casi con contaba. El espectáculo estaba adentro del vagón. Así, al Kilómetro 130, estación Espora. "En homenaje al marino D. Tomás Espora (1800-1835), que se inició con un crucero de más de dos años a bordo de la fragata "Argentina; luego actuó en la campaña del Perú, en la guerra del Brasil, donde fue herido y después fue capitán del puerto de Buenos aires hasta 1834. Estación de la provincia de Buenos Aires, partido de San Andrés de Giles. Llegamos a las 10:51

Al Kilómetro 138, estación Tuyutí. " Recuerda la batalla ganada por el general Mitre, jefe de los ejércitos aliados contra el gobierno de Paraguay, el 24 de mayo de 1866.En el campo atrincherado de este nombre, que en guaraní significa barro blanco, veintitrés mil hombres atacaron al ejército aliado dejando más de cuatro mil muertos al ser derrotados. El 3 de noviembre de 1867, sobre este mismo campo, fueron derrotadas nuevamente las fuerzas paraguayas, en un ataque llevado por argentinos y brasileños, siendo los héroes de la jornada los jefes argentinos Hornos y Báez y el brasileño barón de Porto alegre. Estación en San Andrés de Giles". Llegamos a las 11:05. En ese entonces el paso del tren en todas las poblaciones era todo un acontecimiento social, mayor aun conforme más pequeñas eran las mismas. Así que nuestro grupo compartía su alegría saludando al llegar y partir de cada estación y los saludos y los brindis eran correspondidos. Ya a partir de Mercedes era claro, que el "vagón " era casi exclusivo para nosotros. Cosa que formaba parte de la organización montada por los rosarinos. Discretamente el guarda se encargaba que otros pasajeros no se acomodasen en "vuestro vagón". La palabra "hermano" y el especifico mote o apelativo estaba en presente en todos los diálogos.

Al Kilómetro 151, estación Gouin. " Estación situada en Carmen de Areco, provincia de Buenos Aires, que recuerda a uno de los administradores de la Compañía General, con residencia en París y fundador de la misma"; llegamos a las11:26. Allí a mas del habitual movimiento de las estaciones, subió la maestra que había terminado su jornada. En las pequeñas estaciones rurales el paso del tren era todo un acontecimiento social. Un particular influjo atraía a los niños y a las muchachas. A estas los mas "chispeados" de la barra no le ahorraban piropos...

Al Kilómetro 170,estación 3 Sargentos. "Situada en Carmen de Areco. Recuerda a los tres soldados del ejercito del Norte, José María Gómez, Santiago Albarracín y Juan Bautista Zalazar que el 24 de noviembre de 1813, en la posta de Tambo Nuevo, realizaron la hazaña de sorprender y aprisionar a una guardia del ejército realista compuesta de doce hombres. El general Belgrano recompensó a los héroes con el título de Sargentos de Tambo Nuevo. Eran cordobeses: el primero perdió el brazo en un combate y el segundo murió por la patria en 1840, siendo comandante de milicias"; llegamos a las: 11:50. Cuando el guarda, como era rutina anunciaba el nombre de la próxima estación, un "gracioso" aseguraba que ese nombre se lo había puesto en homenaje a los sargentos Yupanki, Abarrategui y Kalauz. En medio de la gritería allí subió, otro de los "nuestros" Walter Herberlein (el alemán), hijo de un estanciero de Tres Sargentos: Cada una de estas subidas era una ocasión para hacer un brindis. Las Damajuanas subidas en Mercedes, y la ginebra que algunos traían ya "puesta" desde Villars, empezaban a hacer efecto. Tío contaba que como él estaba muy entrenado con las libaciones de "Medus" que era la bebida casera que consistía en miel y agua fermentada con algunos aderezos, y que compartía con sus paisanos lituanos en Berisso, le permitía participar en todos los brindis con mucha alegría y sin perder el equilibrio. Bueno, por lo menos eso contaba él...

 

Al Kilómetro 187, estación Los Angeles. "Toma esa denominación de la cañada de igual denominación existente en las inmediaciones de la estación, en el partido de Marcelino Ugarte, provincia de Buenos Aires". (Comentario: te cuento que por unas décadas el partido de Salto tuvo ese nombre y luego volvió a su nombre original, esto es, Salto); llegamos a las 12:13.Alli también subió la maestra que había terminado su jornada. Y se notaba que subía mas gente rumbo a Salto

Al Kilómetro 196, estación Verdier, llegamos a las 12:29,subio Patricio Gahan (el irlandés) hijo de un estanciero cerca de Salto, que de puro curioso había hecho el curso de telegrafista. Conocedor del panorama, subió con unos chorizos en grasa y pan casero, y unas botellas de vermouth, sabedor que "algo" nos esperaba en Salto.

Al Kilómetro 208, estación Salto (34º 18’ 60º 15’). "El origen del pueblo fue un fortín fundado en 1775. Su nombre proviene de un salto que forma el arroyo Saladillo Chico, a cuyas márgenes estaba situada la primera población El partido se denomina actualmente(1942) Marcelino Ugarte, en honor al ex gobernador de la provincia de Buenos Aires"; llegamos a las 12:46. Apenas llegamos subió Raimundo Lloret (su padre tenia una fonda frente a la estación, y con él subió su padre y un ayudante, con unas bandejas de lechón recortado y una gran olla con ensalada rusa). Era la hora del almuerzo. Hubo mucho movimiento en esta parada. Incluso gente que iba o venia a peregrinar a la tumba del manosanta Pancho Sierra, cuya tumba estaba en la necrópolis local. Como la familia Sierra estaba avergonzada de la fama milagrero de su finado pariente, no dejaban que se pongan ofrendas en la tumba. Entonces el Intendente, permitió que le hicieran un monumento en la esquina del cementerio y allí estaba el punto de peregrinación. Salto asimismo era el otro punto del recorrido, que había lugar de las andanzas de Juan Moreyra. Todavía tío estaba sobrio como para mandar un telegrama coherente. Así las cosas, partimos a las 12:54

Al Kilómetro 219, estación Tacuarí. "Recuerda el combate librado el 9 de marzo de 1811, en las márgenes del río Tacuarí, en el Paraguay, entre el general Belgrano, al frente de trescientos hombres y el general Cabañas, cuyos efectivos alcanzaban a dos mil quinientos. Después de siete horas de fuego, Belgrano se replegó a un cerro y celebró una capitulación honrosa con el jefe adversario. Tacuarí es vocablo guaraní que significa río de cañita seca, por las cañas de esa especie que crecen en sus márgenes. Estación situada en el partido de Marcelino Ugarte, de Buenos Aires". Llegamos a las 13:12

Al Kilómetro 235, estación Arroyo Dulce (34º 06’ 60º 24’). " Un arroyo de aguas marcadamente dulces y tributario del río Salto da nombre a la estación. Esta se encuentra en el partido de Marcelino Ugarte, provincia de Buenos Aires". Llegamos a las13:34. En estas estaciones ya se notaba el movimiento de pasajeros y encomiendas con destino a Pergamino y Rosario. Incluso ya empezaban a hacerse notorios los envíos de víveres frescos y animales vivos por el vagón postal rumbo a Rosario

Al Kilómetro 247,estación Rancagua. "En homenaje a la ciudad chilena que fue teatro de la sangrienta batalla que se dio en sus calles entre chilenos y peninsulares, en el año 1814, durante la guerra de la independencia. Está situada en el partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires". Llegamos, a los 13:50.Ibamos muy ensimismados en el almuerzo, los brindis, los recuerdos y las bromas. El "¿te acordás?" dejaba una boca para pasar a otra.

Al Kilómetro 257, estación Tambo Nuevo. "En recuerdo de la hazaña cumplida por los soldados José María Gómez, Santiago Albarracín y Juan Bautista Zalazar , en la posta de Tambo Nuevo, el 24 de octubre de 1813.Destacados de una partida de doce hombres que mandaba el teniente de dragones del ejército del Norte, D. Gregorio Aráoz de La Madrid, en medio de la oscuridad de la noche sorprendieron una guardia de doce soldados realistas, a los que rindieron y condujeron prisioneros ante su nombrado teniente, que al frente de sus dragones, salió a batir el resto de la compañía española. Tambo es voz quichua que significa en el Perú pascana o posta. Situada en Pergamino, provincia de Buenos Aires. Llegamos a las 14:04.Dada la situación nadie estaba en condiciones de elucubrar que el nombre de esta estación, aludía al mismo hecho que la de Tres Sargentos. Total, ya estaban convencidos que los únicos tres sargentos eran Yupanki, Abarrategui y Kalauz.

Al Kilómetro 265,estación Pergamino (33º 54’ 60º 35’). "Situada en Buenos aires en la ciudad de igual nombre que tuvo origen en un fortín, alrededor del cual se formó el primer núcleo de población que ya existía en 1730. Según opinión del Dr. Pastor S. Obligado, el origen proviene de haberse hallado en la costa un arroyo de Pergamino unos rollos y libros forrados en "pergamino". En jurisdicción del partido, que fue creado en 1801,ocurrió en 1815 el motín de Fontezuelas. Llegamos a las 14:14. Esta parada era en la ciudad más importante del recorrido. Allí se cambió de vaporera y de tripulación). Subieron José Sepaquerccia (que trabajaba en un horno de ladrillos en Pergamino); Raúl Barbieri, empleado de tienda en General Arenales), y José Saltalamanchia, albañil de General Rojo, que se había venido en el Central Argentino hasta la estación local, para sumarse a la banda. En cuanto a Barbieri, se había hecho llevar en sulky desde Arenales hasta la estación La Pinta, distante 7 kilómetros, y allí tomo el tren que venia desde Vedia a Pergamino. En ese lugar, comentaba tío, décadas después ejercería el magisterio una de las hermanas de Eva Duarte. El tren salio a las 14:24. Con lo poco de lucidez que le quedaba, tío telegrafió a Rosario: " Vamo todo mamado. Top. Litu".

 

Al Kilómetro 272, estación Francisco Ayerza. "Jurisconsulto de gran probidad que tuvo actuación política entre 1890 a 1894.Encuéntrase en el partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires". Llegamos a las14:38.

Al Kilómetro 279,Estación 12 de Agosto. "Con este nombre se ha querido honrar la fecha la fecha de la gloriosa reconquista de Buenos Aires de 1806 que obtuvo D. Santiago de Liniers sobre el ejército británico, el cual se había apoderado de la ciudad el 27 de junio del mismo año. Estación emplazada en el partido de Pergamino, provincia de Buenos Aires". Llegamos a las 14:39.

Al Kilómetro 288, estación Mariano Benítez. "Hacendado, ministro legislador (1854-1890). Se encuentra en la provincia de Buenos Aires en el partido de Pergamino, en terrenos donados por dicho señor". Llegamos a las. 15.01. Los tiempos cronológicos de reloj, ya no contaban, ahora contaba "nuestro tiempo", el encuentro que se había iniciado en Villars estaba casi a pleno. A quien le importaba saber que se dejaba una provincia para entrar en otra...

Al Kilómetro 300, estación General Gelly. "En homenaje al ilustre general Juan Andrés Gelly y Obes( 1815-1904). Inició sus servicios en Montevideo durante el sitio de Oribe. Después ejerció la comandancia de Marina y el ministerio de Guerra. Fue jefe de estado mayor durante la guerra del Paraguay, general en jefe del ejército de la Triple Alianza y jefe de las fuerzas armadas que operaron contra López Jordán en 1870.Desempeñó otras comisiones en las que reveló aptitudes militares. Situada en la provincia de Santa Fe en el departamento Constitución". Llegamos a las 15:17. Allí subió en medio de la algarabía Juan Coliqueo, peón de una chacra cerca de la estación, y de prosapia araucana. Por esa subida alguno, todavía lúcido se dio cuenta que habíamos entrado en la Provincia de Santa Fe

 

Al Kilómetro 309, llegamos a la estación Cañada Rica. "Situada en la provincia de Santa Fe, departamento de Constitución. Ha sido denominada con el nombre de la cañada que se halla en las inmediaciones, en campos de los herederos de D. Simón Sánchez". Eran las 15:31. Martín Obredor estibador y anarquista, en Acebal , pueblo de las cercanías; se incorporó al grupo, y fue despedido en la estación por su mujer con un niño en brazos y otro en camino. Este Martín, era activista de la F.O.R.A.(Federación Obrera Regional Argentina), y decía que había hecho la colimba para aprender a manejar el fusil con el que haría la "revolución social". Nosotros lo tomábamos para la chacota y él se enojaba, pero después aflojaba. Era hijo de una india paraguaya y contaba historias muy fantasiosas

 

Al Kilómetro 319,estación Sargento Cabral. "Hónrase al granadero Juan Bautista Cabral, natural de Corrientes. Inmortalizó su nombre al salvar la vida del coronel San Martín en el combate de san Lorenzo el 3 de febrero de 1813. Apretado su jefe por su corcel, hubiera perecido, a no mediar la interposición de Cabral que recibió una herida mortal a consecuencia de la cual falleció momentos después. Fue sepultado cerca del pino del convento. Situada en Villa Constitución, Santa Fe". Llegamos a las 15:47. Demás está decir que apenas el guarda anuncio el nombre de la Estación, la "orquesta" arrancó con la marcha De San Lorenzo, del venadense Cayetano Silva. La gente en la estación también cantaba y saludaba al enardecido grupo.

Al Kilómetro 328,estación La Vanguardia. "Es el nombre de un establecimiento de campo situado en Constitución, provincia de Santa Fe, donde se ha construido la estación. La designación se relaciona con la guerra de fronteras, pues se refiere a una guardia avanzada". Llegamos a las 15:59.El anarquista Martín, que por su incorporación reciente estaba sobrio, intentaba convencer a los que no le daban bolilla, como había sido costumbre, que ese nombre se debía al ya conocido diario del Partido Socialista, lo que por supuesto era un bolazo de aquellos

Al Kilómetro 339,estación Uranga. " Lleva el nombre de la colonia agrícola que se halla ubicada en los terrenos de la sucesión de D. Máximo Uranga, en la provincia de Santa Fe, Departamento de Rosario. Llegamos a las 16:17

Al Kilómetro 349, estación C. R. Domínguez. " El coronel D. Rodolfo S. Domínguez(1855 – 1906), inició sus servicios luchando Contra López Jordán. En 1874 fue ayudante del comandante Maldonado y luego sirvió en la guerra de fronteras hasta que fue enviado a París en calidad de agregado a la embajada argentina. En 1890 combatió en la plaza Libertad y durante la Revolución de 1893 como jefe de policía de la intervención en Rosario, cargo que desempeñó después en Buenos aires. También ocupó una banca de diputado en el Congreso de la Nación. Estación de la provincia de Santa Fe, en el Departamento de Rosario". Llegamos a las 16:30.Una mezcla de cansancio y expectativa se iba apoderando del enfervorizado y canturreante grupo, había noción de que la llegada a Rosario estaba cerca y la mayoría nunca había estado en una gran ciudad, con todas las fantasías que una ciudad como Rosario despertaba en esas sencillas mentalidades rurales

Al Kilómetro 361, estación La Carolina ."Toma este nombre por la colonia de esta designación situada en el departamento de Castellanos, provincia de Santa Fe, que fue fundada en 1886 y recuerda al rico estado de dicho nombre en la América del Norte". Casi en los suburbios de Rosario, llegamos a las 16:45. En ajustado ensamble "orquesta" y coro; a voz en cuello y con la desinhibición generada por la mezcla de ginebra, vermouth y vino" se despacho con un desenfadado: "Carolina.Carolina. Carolina, Carolina... / Carolina, Carolina / La concha de tu madrina... ". Una señoras mayores que aguardaban en la estación para ir de compras a Rosario, solo atinaron a santiguarse...

Al ir llegando al Kilómetro 374, estación La Bajada. "Esta estación esta construida en un suburbio de la ciudad de Rosario, y es la playa de maniobras del Ferrocarril Compañía General en la Provincia de Buenos Aires"; todos cobraron conciencia de que el viaje tocaba a su fin. Empezaba a percibirse la gran concentración de vagones, antesala del puerto de Rosario, ya por entonces emporio cerealista. Fue como si de pronto las miradas que durante muchas estaciones estuvieron atentas a lo que acontecía adentro del vagón, se tomaran el trabajo de ver que pasaba afuera. El tren se detuvo a las 16:53 y reanudó su marcha a las16:59. Para acompañarnos en el tramo final, se treparon al tren: Francisco Resa (que trabajaba en un frigorífico de Rosario), y Ciriaco Monzón(que hacia de lanchero en el puerto de Rosario, mezcla de indios y negros). Ambos se seguían tratando dado que iban a tirar guantes en el mismo boxing club

El tren ya se desplazaba hacia el Kilómetro 377, ya dentro de Rosario (32º 57’ 60º 39’). La expectativa de llegar, iba haciendo más denso el transcurso del tiempo. Había muecas, lágrimas; algunos mostraban su "vino triste", otros su "vino alegre". Los musiqueros ya no coincidían en sus melodías, pero eso ya no tenia importancia. Nos saludábamos. Nos mirábamos y saludábamos a la gente. Siempre había una mano que se levantaba en respuesta. La marcha era lenta, hasta que uno pegó el grito: Allí esta la estación!!! Y se llego a la estación Rosario. Eran 17 h. 15 m., como marcaba el horario.

Había gente en la estación, más se destacaba un grupo compacto. Pronto distinguimos los "ranchos" y los moñitos de la Percha, de Metro y del inglés... Junto a ellos había algunos mas de Rosario, y otros de San Nicolás, Baradero y San Pedro que habían viajado por el Central Argentino.

Los brazos se agitaban desde arriba y desde abajo. Los gritos de reconocimiento.

El tren finalmente se detuvo.

Unos pocos bajaron sin ayuda. A los otros los "bajaron". Mucho no podían ayudar los que esperaban, que para matizar la espera, le habían dado duro y parejo a la cerveza.

Todo era una madeja de abrazos. No eran tiempos de polaroid, de filmadoras, ni de teléfonos celulares con flash incorporado. Ni de instantáneas. Había que sacar la foto del grupo con el vagón como telón de fondo. Para eso estaba el chasirete con su trípode y el ayudante para prender el magnesio.

Nos acomodamos como pudimos y se produjo el fogonazo del magnesio.

La foto en blanco y negro congela el instante y la emoción.

De ahora en mas la foto cobrara vida por décadas y así hasta quien sabe cuando.

Pronto comienza a virar de blanco y negro a sepia.

Sobre la imagen congelada y con la melodía en volumen creciente de la partitura que Vangelis escribió para la película "Carrozas de fuego", en 1982, comienzan a deslizarse sobre la pantalla de nuestra imaginación de abajo hacia arriba una serie de leyendas en gruesas letras color celeste.

Esas leyendas van diciendo:

* Efectivamente, hubo el 19 de marzo de 1925 un tren del Ferrocarril Compañía General de Buenos Aires, que salio de la estación Buenos Aires a las 07:15 y llego a la estación Rosario a las 17:15.

* El Teniente Coronel Idoate fue el Jefe del Regimiento 6 de Infantería de Mercedes en el año 1923

* Los integrantes de la Barra con excepción de uno, que hizo la conscripción en ese regimiento pero años pocos años después, son todos inventados aunque tienen nombres o apellidos, la mayoría de ellos, de personas que han sido o son de mi conocimiento cercano o lejano.

** En cuanto a sí tío Algyrdas existió o no, bueno de eso tengo algunas dudas...

La música cesa y las luces se encienden... la saga ya termina.

Bien mirada, puede hasta considerársela como una metáfora de la Argentina. No se trata de una Argentina que fue, sino de una que tal vez este circulando por nuestros genes y todavía no la hemos asumida como propia.

Tal vez si un día la asumimos y no la continuamos soterrando, podríamos obtener lo que por estos días se llama sinergia, y esa sinergia nos podría aportar a cuota importante de la felicidad colectiva que parecería estar tan escasa por estas nuestras horas.

Finalizada en Buenos Aires, el lunes 13 de junio de 2005